Pedro y el Lobo

Aunque es probable que nunca antes hayas escuchado el nombre de Sergéi Prokófiev, seguramente si reconoces el de su obra más famosa: “Pedro y el Lobo”.

Muchas generaciones hemos crecido con la historia del pequeño pastorcito al cual le parecía muy divertido asustar a la gente del pueblo gritando a todo pulmón “Socorro, ahí viene el lobo”. Un día esto resultó ser cierto pero, para su mala fortuna, nadie le creyó. La moraleja es clara: mentir no trae nada bueno.

  • Originalmente “Pedro y el lobo” no era un cuento sino una obra de teatro musical que el compositor ruso Prokófiev hizo por encargo del centro de teatro infantil de Moscú en 1936.

  • El objetivo de esta obra era despertar el interés musical entre los más pequeños. Lo que el centro de teatro infantil de Moscú ignoraba era que, años más tarde, se convertiría en una historia icónica para niños y adultos de todo el mundo.

  • 4 días fueron suficientes para que la obra musical estuviera lista. Cada personaje tocaba un instrumento: Pedro el violín, el abuelo el fagot, los pájaros la flauta, los gansos el oboe, los patos el clarinete, el lobo las trompas y los cazadores el bombo.

  • A pesar de que estamos muy familiarizados con la versión del pastorcito mentiroso, en realidad la obra original tiene otra trama. Aunque si existe un niño llamado Pedro y un lobo, la historia poco tiene que ver con la popular fábula.

  • Hoy en día hay cientos de versiones y hasta Disney ha hecho su propia adaptación. Incluso existen cortometrajes, cuentos ilustrados y hasta audio-libros pero, cuando recién se estrenó, no tuvo mucho éxito.

  • El nombre en ruso de este concierto musical es Petya i volk. Sí, aunque suene a trabalenguas.