La Liebre y La Tortuga

A simple vista una carrera entre una liebre y una tortuga podría parecer la competencia más injusta del mundo. Sin embargo, esta fábula creada por Esopo, nos da un mensaje importante sobre el esfuerzo, la constancia, y el trabajo duro.

Resulta que, había una vez una liebre, que siempre se burlaba de la lentitud de la pobre tortuga. Un día, la tortuga reta a la liebre a una carrera y esta, muy confiada de sus habilidades naturales, toma ventaja y acepta la carrera. Tan confiada, tan confiada estaba la liebre que se tomó un descanso a media carrera y ¡se quedó dormida!.

A la tortuga le bastó un paso firme y constante para pasar a la liebre y coronarse campeona de la carrera, al mismo tiempo dándole una lección de humildad a la presumida liebre.

La historia ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en inspiración de incontables refranes populares en todos los idiomas como: “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente” en español, “Chi va piano va sano e va lontano” en italiano o “You snooze, you lose” en inglés.

Este es uno de los cuentos infantiles que más me gusta, pues además de que hay miles de versiones (obviamente Disney tiene la suya con un corto animado que estrenó en 1935), es una historia cargada de moralejas que le servirán como enseñanza a tu hijo para toda la vida. “La Liebre y la Tortuga” habla de la constancia y la dedicación, y demuestra de una manera clara los beneficios que nos trae practicarlas.