Hans Christian Andersen

Hace mucho tiempo, en el año de 1805 en Odense Dinamarca, nació Hans Christian Andersen. Aunque no creció con grandes lujos, su infancia se vió enriquecida gracias a las fantásticas historias que le contaba su papá.

Motivado por el sueño de convertirse en actor, al cumplir 14 años, viajó a Copenhage para probar suerte. Al poco tiempo, logró ser apoyado por Jonas Collin, un reconocido director de teatro que le ayudó a conseguir una beca para continuar con sus estudios.

Sus primeros poemas no tuvieron mucho éxito pero Hans no se rindió y siguió publicando poesía, obras de teatro y novelas. No fue hasta que tenía 30 que empezó a escribir cuentos infantiles y su fama fue casi inmediata, no solo dentro de Dinamarca sino también en otros países.

Cuentan por ahí que una de sus grandes influencias literarias fue nada más y nada menos que Charles Dickens de quien estudió el realismo para encontrar un estilo propio de escritura. Eso junto con leyendas populares y mitos urbanos, sirvieron para crear “Cuentos para niños” el libro que lo lanzó a la fama.

Probablemente no conocías algunos de estos detalles de la vida de Andersen, pero sin duda has escuchado, o leído una y otra vez alguno de sus más de 150 cuentos para niños.  El Patito Feo, El Traje Nuevo del Emperador, El Soldadito de Plomo, La Reina de las Nieves, El Sastrecillo Valiente y La Sirenita son solo una muestra del gran talento de este escritor danés.

Sus historias son tan populares que han sido traducidas a más de 80 idiomas y han servido de inspiración para obras de teatro, películas, esculturas y ballets alrededor del mundo.